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| Alejandro Ordoñez Maldonado. Foto /Edison Sánchez |
En días anteriores, una visita realizada a la Universidad de Manizales por el Procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, fue motivo de polémica en las instalaciones de dicho plantel educativo. Ordoñez se refirió -entre muchas de las afirmaciones que hizo- a las investigaciones que éste ente adelanta, contra los funcionarios al mando de la Industria Licorera de Caldas por presuntos incumplimientos en la presentación de los estados financieros. Así como también habló del proceso que se adelanta contra la Gobernación de Caldas, por supuestas irregularidades en el traslado de excedentes financieros.
Supuestamente esta entidad hizo un giro de más de $33.700 millones, excediendo el cupo límite en más de 10.000 millones, violando las normas generales y transfiriendo recursos superiores a su capacidad de caja y sostenibilidad. Para el caso de la Licorera, se dice, que ésta efectuó transferencias a nombre de la Gobernación por el concepto de anticipos de unas utilidades en más de una oportunidad, lo que también es objeto de indagación por parte del Ministerio Público.
Aparte, están las investigaciones que se adelantan al ex dirigente de la Industria Licorera de Caldas Manuel Alberto Soto Salazar, quien es investigado por presuntas irregularidades en el envió de 2000 mil cajas de licor al departamento de Córdoba en el año 2007. Al parecer importa muy poco a los diferentes organismos del Estado como: La Procuraduría General de la Nación y el Ministerio público, que ya desde hace mucho tiempo se presentan descontentos y perdidas en los recursos que deberían ser destinados para el bien social en el Departamento de Caldas.
Hasta el momento, en estas investigaciones fueron vinculados el gerente general de la Industria Licorera de Caldas, el Gerente Financiero, el Gerente Administrativo, Algunos supervisores implicados en un contrato suscrito en el año 2008 y que también presenta anomalías, los gerentes de la marca de Aguardiente y el Jefe de Ventas Nacionales e Internacionales; así como el Gobernador del departamento, la Secretaria de Hacienda, el Secretario de Planeación y el Jefe de Presupuesto. No se salva nadie.
Las expectativas se encuentran en el ambiente, por el momento, mientras la población del departamento está a la espera de que a estos malos funcionarios se les castigue como es debido y que no pase como está acostumbrado en esta región: se enriquecerse sólo unos pocos ,y los sectores de mucha importancia sin recursos para sostenerse. En el caso de Caldas, es el sector de la salud y la educación, son los que se ven más afectados, pues los dineros que salen del vicio (licor) y que supuestamente deben ser destinados a ellos, se escurren por coladeras sin fondo.
Supuestamente, los pobladores de esta enmarañada región están en desacuerdo con lo sucedido, pero no es un caso nuevo. La corrupción aquí se extiende con libertad, pero nadie dice nada.


